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Otras razas vacunas.

 

La vaca Pasiega.

 

En la vega del Pas existe una raza vacuna, recuperada recientemente, conocida como “vaca pasiega”. Esta vaca es de capa colorada pero probablemente no pertenece al tronco rojo atlántico. El origen de los pobladores del Pas era la montaña burgalesa (Oña y Espinosa de los Monteros) por lo que es muy probable que desciendan de la vaca Terreña, perteneciente al tronco castaño ibérico. El hecho de haber sido intensamente seleccionada para la producción láctea sería la causa de su divergencia con el tronco originario.

 

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Vaca pasiega.

 

La Blanca Cacereña.

 

Es también una raza de compleja adscripción, Su aspecto se encuentra a mitad de camino entre el tronco negro ibérico y el tronco rojo atlántico, sin embargo tiene la capa blanca. Eso no sería obstáculo para agruparla con el tronco negro ibérico, ya que dentro de este hay animales que tienen pelos blancos, pero su piel y mucosas son del mismo tono que su capa, lo que la aproximaría más al tronco rojo atlántico. Algunos autores consideran que su capa blanca procede del ganado traído por los romanos para hacer sacrificios a Júpiter.

 

Es posible que esta raza de piel blanca sea la causante de la presencia de las capas berrendas en las poblaciones vecinas (Berrendo en Rojo, Berrendo en Negro, Mertolenga y Marismeño).

 

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Blanca Cacereña.

 

El ganado Marismeño.

 

Localmente es conocido como ganado Palurdo que, en este caso, podría ser una deformación de la palabra palustre, es el ganado que vive, de forma asilvestrada, en las marismas del Guadalquivir.

 

También se le denomina Mostrenco, que es el término utilizado para designar a los animales abandonados, que viven a su suerte y sin dueño conocido.

 

A pesar de estar ahormados por sus severas condiciones de vida en la marisma, actualmente presentan una gran variedad de capas, lo que induce a pensar que el origen de esta población es muy heterogéneo.

 

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Vaca marismeña.

 

Las vacas de la reina.

 

En muchos lugares de España, a las típicas vacas lecheras de capa berrenda en negro aún se las conoce como “vacas suizas” aunque pertenezcan a la raza Frisona, originaria de la Frisia holandesa.

 

Esta costumbre se debe a que una de las primeras razas vacunas especializadas en la producción láctea llegadas a España (hasta no hace mucho, la leche que se consumía en nuestro país era principalmente de cabra) procedía del cantón suizo de Friburgo.

 

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http://www.prospecierara.ch/Desktop/ImageView.aspx?id=427&sp=NewsProGetImage

 

Allí se criaba la raza friburguesa, de aspecto muy similar a la vaca holandesa pero con una mayor aptitud carnicera y no tan especializada en la producción láctea. Con su leche se producían los mundialmente famosos quesos de Gruyer.

 

Con el queso de Gruyer en nuestro país se produce otro curioso contrasentido: En el habla popular existe una frase hecha que dice:”Tiene más agujeros que un queso de Gruyer”, lo cual indica que este queso es, de entre los extranjeros, uno de los más populares, pero al tiempo nos está delatando el gran desconocimiento que se tiene sobre este queso dado que el auténtico queso de Gruyer carece de agujeros. En realidad se le confunde con el queso Emmental.

 

La vaca friburguesa desapareció de Suiza en la segunda mitad del pasado siglo. Algunos se refieren a este hecho diciendo: “El último ejemplar de esta vaca originaria del cantón de Friburgo fue abatido en 1975. Dándola por desaparecida desde entonces en Suiza”, como si se tratase de un caso similar al del último ejemplar de uro, abatido en los bosques de Varsovia bajo el fuego de una aristocrática espingarda. En realidad esta raza sucumbió de forma mucho más discreta y vulgar; por absorción genética con la raza frisona.

 

Esa misma suerte corrieron la mayor parte de las que se explotaban en las granjas (lecherías) de las urbes españolas, sin embargo, en la isla de Menorca se han mantenido hasta el día de hoy y aún se conservan 15 ejemplares.

Allí son conocidas como “las vacas de la reina” porque, descienden de 7 vacas friburguesas que la reina Isabel II mandó a la isla con la intención de mejorar su producción láctea.

 

Pero no sólo en Menorca se han conservado ejemplares de esta raza. En la Patagonia chilena han aparecido muchas más:                        (http://www.swissinfo.ch/spa/portada/La_tipica_vaca_suiza_vive_en_Chile.html?siteSect=105&sid=9270274&cKey=1215162435000&ty=st&ref=nl)

Hasta allí llegaron junto con un contingente de emigrantes suizos que se instalaron en la región de Magallanes a principios del siglo XIX y parece que se encuentran en suficiente número y pureza como para replantearse la extinción de esta raza: (http://www.prospecierara.ch/Generator.aspx?tabindex=0&tabid=579&ItemID=427&palias=fr)

 

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http://www.prospecierara.ch/Uploads/ImagePro/Projekte/Freiburgerkuh/Freiburgerkuh_Vergleich.jpg

Antigua vaca friburguesa de suiza                                        Actual vaca “friburguesa” de Chile.

 

Actualmente se está procediendo al análisis del ADN de la población chilena comparándolo con el de la raza Simmental (muy próxima a la friburguesa) para determinar su pureza racial o la posible intromisión de genes ibéricos o de la raza frisona.

 

Para muchos conservacionistas suizos, en caso de que el resultado sea satisfactorio, podría plantearse la reintroducción de esta raza en su patria de origen.

 

A este clima de optimismo se ha venido a sumar la inesperada aparición de tres dosis seminales (que se mantenían conservadas en nitrógeno líquido) de un toro que perteneció a una de las últimas ganaderías de raza friburguesa. Una de ellas ya ha tenido que ser utilizada para realizar los necesarios análisis genéticos pero las otras dos podrían ser de gran relevancia para dar a los friburgueses la oportunidad de recuperar su tradicional raza vacuna. (http://www.prospecierara.ch/Generator.aspx?tabindex=1&tabid=579&ItemID=591&mid=848&palias=fr)

No deja de ser chocante el ver cómo unas comunidades trabajan con denuedo y sin reparar en gastos por recuperar sus perdidas variedades domésticas mientras que otras malbaratan las suyas. No es una cuestión de desarrollo económico si no de desarrollo cultural, de sensibilidad y responsabilidad, de compromiso cívico con las generaciones pasadas y futuras.

 

 

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